Adolecencia

Tanto has corrido al fin, niño llegando
al verano inquietante...
Fulgura tu vital independencia
como un destello constante
y me doy cuenta que has llenado
de enajenados duendes tu existencia.

¿Cuál e de tus interrogantes
el que sorprenderá mañana mi respuesta?
No lo sé, porque eres la sorpresa
amaneciendo en cada día de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario