Nunca

Soy como un viejo barco que tendió en las orillas
su gastada inquietud;
inquietud de horizontes lejanos y olvidados;
anclado en cualquier puerto que nunca lo esperó.

Convertido en silencio, soledad de una espera,
agonizo a la orilla de un sueño que murió...
Lontananzas quebradas y un sueño que no vuelve.
Sólo resta de aquello: que nunca se olvidó.

Este pobre y gastado barco sin esperanzas
morirá sin naufragio, solitario, con la tristeza suma
de no haber conocido la meta que su sueño
nunca pudo encontrar...

... y será un aleteo de añoranzas rendidas
buscando en la resaca un lugar donde estar,
o simplemente un sueño que fondeó en el remanso
de una costa perdida que nunca lo esperó.

Soy como un viejo barco, sin remedio encallado,
condenado al olvido que nunca imaginó.

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