Inevitable

Yo vi la rendición de mis mayores
ante el triunfo senil sobre sus vidas
y la acechanza real de sus temores
como los  siento hoy sobre mi vida...

Ya no se puede remontar corrientes
porque el río de ayer ya no es el mismo,
ni se puede frenar ningún presente
que al instante es pasado en uno mismo.

Todo ha sido como un despeñadero
de inquietudes, alegrías y de años
sobre un devenir perecedero
que hasta hoy se ignoraba por extraño...

Todo se fue como llevando por la brisa
como el humo, sin pausas y sin prisas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario